#Portugal – Más sobre el SALARIO MINIMO: El Gobierno propone aumentos escalonados hasta 2028 y exenciones fiscales con condiciones
El Gobierno ha presentado a los interlocutores sociales una propuesta que contempla el aumento del salario mínimo y varias medidas fiscales, con el objetivo de alcanzar los 1.020 euros en 2028. Esta iniciativa también incluye exenciones fiscales para bonos de productividad, conocidos como “mes 15”, aunque bajo condiciones que generan desacuerdo entre los empresarios.
Incrementos del salario mínimo hasta 2028: La propuesta oficial prevé un aumento del salario mínimo a 870 euros en 2025, y subidas anuales de 50 euros hasta llegar a 1.020 euros en 2028. Este ajuste responde al compromiso del Ejecutivo de mejorar progresivamente el poder adquisitivo de los trabajadores, siguiendo la línea del programa de gobierno. El Gobierno ha cerrado la negociación sobre el salario mínimo para 2025, pero mantiene abierta la posibilidad de diálogo sobre el resto de los temas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo antes de la presentación del Presupuesto del Estado.
Exenciones fiscales para bonos de productividad: El aspecto más controvertido de la propuesta es la exención fiscal para los bonos de productividad, rendimiento o participación en beneficios, siempre que no superen el 6% de la remuneración básica anual. Estas exenciones están sujetas a tres condiciones: un incremento salarial mínimo del 4,7% para empleados que ganen hasta el promedio de la empresa, un aumento global del 4,7% de la masa salarial y la existencia de un acuerdo colectivo de trabajo actualizado en los últimos tres años.
Estas restricciones no son bien vistas por la Confederación Empresarial Portuguesa (CIP), que aboga por una exención fiscal más amplia y sin tantas condiciones. Armindo Monteiro, presidente de la CIP, destacó que, aunque la propuesta se alinea más con las expectativas del sector, sigue imponiendo obligaciones que dificultan su implementación.
Continuidad de la reducción del IRC: El Gobierno también plantea una reducción progresiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Jurídicas (IRC) desde el 21% actual al 19% en 2025, una medida que ha sido bien recibida por los empresarios. Sin embargo, este punto podría enfrentar dificultades en el Parlamento, ya que el Partido Socialista (PS) ha marcado una línea roja en las negociaciones del Presupuesto General del Estado, prometiendo no ceder en ciertos aspectos clave.
Reacciones de los actores sociales: Mientras que los empresarios critican las condiciones asociadas a las exenciones fiscales y reclaman medidas más contundentes para fomentar el crecimiento económico, los sindicatos piden un mayor incremento del salario mínimo. La Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP) propone un salario mínimo de 1.000 euros, mientras que la Unión General de Trabajadores (UGT) defiende un aumento hasta los 890 euros en 2025.
Por su parte, el Gobierno se muestra optimista respecto a la posibilidad de cerrar un acuerdo que satisfaga a todas las partes, aunque reconoce que las negociaciones seguirán en curso. El ministro de Trabajo, Rosário Palma Ramalho, destacó el enfoque constructivo de las discusiones y subrayó la importancia de alcanzar un equilibrio entre las demandas de los empresarios y los sindicatos.
Conclusión: El acuerdo propuesto por el Gobierno marca un paso importante en la actualización del salario mínimo y la implementación de medidas fiscales que buscan mejorar la productividad y fomentar el crecimiento económico. No obstante, las condiciones impuestas para las exenciones fiscales y el debate sobre la reducción del IRC sugieren que las negociaciones continuarán, con el reto de encontrar un consenso que beneficie tanto a los trabajadores como a las empresas.
Este proceso de diálogo tripartito será clave en los próximos meses, y su resultado definirá el rumbo de las políticas laborales y fiscales en Portugal para los próximos años.



