Estados Unidos endurece sus trámites migratorios en 2026: subas de tarifas y más controles
Las nuevas reglas ya están en vigencia y afectan a migrantes latinoamericanos: aumentan los costos, se revisan más perfiles y cambian los criterios para visas, residencia y ciudadanía.
Desde el 1° de enero de 2026 entraron en vigor nuevas regulaciones del sistema migratorio de Estados Unidos que impactan directamente en personas argentinas y latinoamericanas que ya iniciaron trámites o planean migrar. Las medidas incluyen aumentos de tarifas, controles de permanencia más estrictos y requisitos adicionales para obtener visas de trabajo, residencia legal y ciudadanía. El cambio responde a una política de endurecimiento federal que busca reducir el número de migrantes con estadías prolongadas o perfiles considerados de “bajo retorno económico”.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) implementaron desde enero una actualización general del sistema, que afecta tanto a quienes residen en Estados Unidos como a quienes están fuera del país iniciando trámites.
Uno de los puntos más sensibles es la suba de aranceles para formularios clave: las solicitudes de residencia permanente (green card), ciudadanía, renovaciones de estatus y permisos laborales registran aumentos de entre 20% y 65%, según el tipo de trámite y el perfil del solicitante.
En paralelo, se aplican controles automáticos reforzados sobre los tiempos de permanencia legal: quienes hayan excedido el tiempo permitido en una visa anterior pueden enfrentar demoras, rechazos o prohibiciones temporales. Esto afecta en particular a ciudadanos de países con alto índice de “sobreestadía”, entre los que se encuentra Argentina, según reportes oficiales.
Otro cambio relevante son los ajustes en los criterios de admisibilidad para visas laborales y de reunificación familiar. Se priorizan perfiles con alta cualificación profesional, antecedentes limpios y vínculos familiares de primer grado ya legalmente radicados en EE. UU. Además, se endurecen las condiciones para los migrantes que iniciaron sus procesos desde terceros países o que ingresaron sin visado.
Especialistas migratorios advierten que estas reformas ya están generando efectos prácticos: mayor tasa de rechazos preliminares, más exigencias documentales y demoras promedio más largas en entrevistas y validación de casos.
Desde las organizaciones de migrantes latinoamericanos, se recomienda a quienes estén considerando un proyecto migratorio hacia EE. UU. en 2026 que consulten con abogados especializados y eviten asesorarse por vías informales. Las nuevas reglas ya están en aplicación, y cada error puede tener consecuencias legales duraderas.
Fuentes: USCIS, Departamento de Seguridad Nacional (DHS), La Nación, Axios.

