Alpha 54 Racing: dos Migrantes Argentinos que dejaron la Fórmula 1 para emprender en Europa sin olvidar su origen

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Desde Faenza, en el corazón del Motor Valley italiano, Gregorio Mandrini y Nicolás Bianco construyen una escudería propia en Fórmula 4 con identidad argentina y una misión clara: tender un puente para quienes sueñan con crecer lejos de casa.

En enero de 2026, mientras el automovilismo europeo comienza a preparar una nueva temporada, dos argentinos que hicieron carrera en la Fórmula 1 apuestan por un camino distinto. Gregorio Mandrini y Nicolás Bianco, ambos cordobeses y migrantes en Italia desde hace años, decidieron dejar la máxima categoría del automovilismo para fundar Alpha 54 Racing, una escudería con base en Faenza que competirá en la Fórmula 4 Italiana y el campeonato E4, con el objetivo de acompañar a pilotos y técnicos argentinos que buscan abrirse paso en Europa sin perder el vínculo con su país.

La historia de Alpha 54 Racing está atravesada por la experiencia migrante. Bianco llegó a Europa en 2017, formándose dentro de estructuras de alto rendimiento ligadas al universo de la Fórmula 1. Su recorrido lo llevó a ocupar roles técnicos de precisión extrema, en un ambiente donde el error no existe y cada procedimiento se ejecuta bajo presión constante. Mandrini, por su parte, se instaló en el continente en 2021, con una historia personal ligada al automovilismo desde la infancia y una carrera técnica enfocada en la gestión de neumáticos y el trabajo operativo en boxes. Ambos conocieron desde adentro la exigencia total del calendario de la F1, pero también sus límites humanos.

La decisión de renunciar a la Fórmula 1 no fue improvisada. Según relataron públicamente, el proyecto Alpha 54 Racing comenzó a tomar forma dos años antes, pero se volvió concreto cuando entendieron que no era posible sostener, en paralelo, el ritmo de la F1 y la construcción seria de una escudería propia. El calendario interminable, los viajes constantes y la falta de tiempo para desarrollar un emprendimiento los llevó a tomar una decisión tajante: cerrar una etapa para abrir otra, con dedicación completa y riesgo real.

El equipo tiene su base en Faenza, dentro de la región de Emilia-Romaña, una zona reconocida por concentrar talleres, proveedores, ingenieros y equipos de competición. No es una elección casual. Para Mandrini y Bianco, estar allí significa integrarse a un ecosistema donde el automovilismo formativo se vive con profesionalismo total, pero también donde se aprende el idioma técnico y cultural necesario para competir en Europa. Para un migrante, ese entorno funciona como una escuela diaria, tanto deportiva como humana.

En lo estrictamente deportivo, Alpha 54 Racing ya cuenta con dos monoplazas de Fórmula 4 en su estructura y trabaja en la preparación de la temporada 2026. La categoría elegida no es menor. La Fórmula 4 Italiana es considerada una de las más competitivas del continente y suele ser el primer gran filtro para jóvenes pilotos que aspiran a escalar en el automovilismo internacional. El equipo también proyecta su participación en el campeonato E4, ampliando así las oportunidades de sumar experiencia y rodaje.

Dentro de ese esquema, el proyecto contempla la posibilidad de incorporar pilotos argentinos en instancias de pruebas, entrenamientos y evaluaciones en Europa. Entre los nombres que han sido mencionados públicamente en ese contexto aparece el de Lautaro Campione, asociado a trabajos de preparación y adaptación al automovilismo europeo, aunque sin confirmación oficial de participación en una temporada completa. Desde la escudería explican que la prioridad es acompañar procesos de formación, más que cerrar anuncios apresurados.

La identidad del equipo condensa ese cruce entre migración y pertenencia. El nombre “Alpha” remite al origen profesional compartido de sus fundadores, al punto donde comenzó su camino europeo y se forjó la experiencia que hoy ponen en juego. El “54” tiene un significado más profundo: es el prefijo telefónico de Argentina y una referencia afectiva ligada a la historia familiar y al lugar donde hoy trabajan. Es una forma de dejar claro que, aunque el proyecto crece en Europa, el origen no se borra.

Alpha 54 Racing se presenta así como algo más que una escudería. Es la historia de dos argentinos que emigraron, aprendieron, se integraron y ahora deciden emprender sin cortar el lazo con su país. En tiempos en los que miles de compatriotas viven fuera de la Argentina, el proyecto funciona también como mensaje: crecer afuera no implica dejar de mirar hacia atrás. A veces, incluso, es la manera más concreta de abrir camino para otros.

 

 

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