Italia: Proyecto de la Lega pide endurecer la ciudadanía italiana por residencia y la reunificación familiar
La iniciativa presentada en el Parlamento italiano apunta principalmente a la ciudadanía por residencia y a la reunificación familiar. No modifica la ciudadanía por descendencia, pero introduce requisitos más estrictos para inmigrantes que viven en Italia o planean hacerlo.
El partido italiano Lega presentó un nuevo proyecto de ley que propone endurecer de manera significativa el acceso a la ciudadanía italiana por residencia, ampliar los casos en los que el Estado puede revocar la nacionalidad y elevar los requisitos para la reunificación familiar. La iniciativa todavía no es ley y no cambia las reglas actuales, pero detalla con precisión qué modificaciones buscaría aplicar si avanza en el Parlamento. El impacto potencial alcanza principalmente a inmigrantes que viven legalmente en Italia y a personas que planean establecerse en el país para solicitar la ciudadanía en el futuro.
Es importante aclararlo desde el inicio: este proyecto no está dirigido a la ciudadanía italiana por descendencia ni modifica el reconocimiento por ius sanguinis. El eje central de la propuesta de la Lega está puesto en la ciudadanía por residencia, en los criterios de integración, en la revocación de la ciudadanía ya concedida y en las condiciones para traer familiares a Italia.
En primer lugar, el proyecto propone aumentar los años de residencia legal exigidos para solicitar la ciudadanía italiana. Para personas con ascendencia italiana que no acceden por descendencia directa, el tiempo mínimo de residencia pasaría de dos a cuatro años. Para quienes nacieron en Italia de padres extranjeros, el plazo se elevaría de tres a diez años. En el caso de ciudadanos de otros países de la Unión Europea, el requisito subiría de cuatro a ocho años, y para personas apátridas, de cinco a diez años. En la práctica, esto significa que miles de inmigrantes deberían permanecer más tiempo en Italia antes de poder iniciar el trámite.
El proyecto también introduce un examen obligatorio de integración para quienes soliciten la ciudadanía por residencia. No se trata solo del idioma: la evaluación buscaría comprobar una integración “real” en la sociedad italiana, incluyendo conocimientos básicos de normas, convivencia civil y reglas institucionales. El contenido y la modalidad quedarían en manos del Ministerio del Interior, lo que abre la puerta a criterios más estrictos que los actuales.
Otro punto central es el endurecimiento de los controles por antecedentes penales. La propuesta amplía los casos en los que una condena judicial impediría obtener la ciudadanía, incluso cuando se trate de hechos ocurridos años atrás. Además, refuerza el peso de las causas penales en curso como factor excluyente. Solo la rehabilitación penal permitiría volver a presentar una solicitud.
Uno de los aspectos más sensibles del proyecto es la revocación de la ciudadanía italiana. La iniciativa amplía los supuestos en los que el Estado podría quitar la nacionalidad a una persona ya naturalizada. Incluye condenas graves, especialmente por delitos violentos, sexuales, familiares o vinculados a trata y coerción. Además, elimina el límite que hasta ahora impedía revocar la ciudadanía cuando la persona quedaba sin otra nacionalidad, habilitando el riesgo de apatridia. También reduce el plazo para que el Estado actúe: la revocación podría decidirse dentro de los dos años posteriores a una condena firme.
El proyecto de la Lega no se limita a la ciudadanía. También endurece de forma concreta la reunificación familiar, un punto clave para inmigrantes que viven y trabajan en Italia. La iniciativa elimina la posibilidad general de reagrupar a padres dependientes, restringiendo severamente la llegada de padres adultos mayores. A la vez, eleva de manera significativa el ingreso mínimo exigido para traer familiares: ya no alcanzaría con un salario medio, sino que se requerirían ingresos equivalentes a varias veces el subsidio social italiano, más un monto adicional completo por cada familiar.
Además, el proyecto elimina el tratamiento más flexible que hoy existe para familias con hijos menores, aplicando el mismo requisito económico elevado en todos los casos. También impone un seguro médico obligatorio para cada familiar reagrupado, incluyendo menores y adultos mayores, lo que incrementa el costo total del proceso. Situaciones que hoy permiten presentar una solicitud pasarían directamente a estar prohibidas.
ESTADO ACTUAL
El proyecto fue presentado en el Parlamento italiano en Septiembre de 2025 y no está vigente. Aún no fue debatido ni aprobado y no modifica las reglas actuales mientras no se convierta en ley. Sin embargo, deja en claro la orientación política de una parte del oficialismo y los cambios concretos que se buscarían aplicar en materia de inmigración y ciudadanía.
FUENTES VERIFICABLES
Parlamento italiano, documentación oficial del partido Lega, Ministerio del Interior de Italia, Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, cobertura de prensa nacional italiana

