Portugal – El primer ministro de Portugal plantea un salario mínimo de hasta 1.600 euros y un sueldo medio de 3.000
El jefe de Gobierno portugués, Luís Montenegro, elevó los objetivos salariales de su Ejecutivo al plantear que el salario mínimo nacional pueda situarse entre 1.500 y 1.600 euros y que el salario medio alcance los 3.000 euros, durante el X Congreso Nacional de Alcaldes Social Demócratas celebrado en Oporto el pasado fin de semana, en pleno debate sobre la reforma laboral y a pocos días de una huelga general convocada para el 11 de diciembre.
En su intervención, Montenegro defendió que Portugal debe crecer por encima del 2 % anual y señaló que el objetivo de esta legislatura es llevar el salario mínimo hasta los 1.100 euros, pero que aspira a ir “más allá”, para que llegue a 1.500 o 1.600 euros. El primer ministro añadió que no quiere que el salario medio se quede en 1.600 o 1.700 euros, sino que alcance entre 2.500 y 3.000 euros, vinculando estas metas a un ciclo de mayor crecimiento económico.
Las nuevas cifras se enmarcan en la discusión de una reforma laboral que el Gobierno considera una oportunidad para revisar las normas del mercado de trabajo. Días antes, el propio Montenegro había señalado que un cambio en las leyes laborales podría permitir que el salario mínimo pase de los actuales 920 euros previstos para 2026 a 1.500 euros, y que el salario medio suba desde alrededor de 1.500 euros a entre 2.000 y 2.500 euros, como paso intermedio antes de los valores ahora mencionados.
Actualmente, el salario mínimo en Portugal es de 870 euros mensuales en 2025, pagados en 14 cuotas al año, y el Gobierno ya había fijado una trayectoria de incrementos anuales que lo llevará a 920 euros en 2026, con la meta de alcanzar al menos 1.100 euros hacia el final del mandato. Estas cifras sitúan al país todavía en la parte baja de la tabla de salarios mínimos de Europa occidental, pese a los aumentos de los últimos años.
Las declaraciones del primer ministro se producen en un contexto de fuerte tensión social. El principal sindicato del país ha convocado una huelga general para el 11 de diciembre en protesta contra el paquete de reformas laborales, que incluye cambios en los despidos y otros derechos de los trabajadores. El secretario general del Partido Socialista, José Luís Carneiro, acusó a Montenegro de hacer un “leilão” (subasta) de promesas salariales y de “ofrecer una zanahoria” a los trabajadores al hablar de un salario mínimo de 1.500 o 1.600 euros en vísperas del paro general.
Para la amplia comunidad de trabajadores extranjeros, incluidos miles de migrantes argentinos y latinoamericanos empleados en sectores como servicios, hostelería y construcción, el anuncio se interpreta como una señal política de que el Gobierno está dispuesto a revisar al alza la política salarial. Sin embargo, por ahora se trata de objetivos expresados en discursos y no de un calendario legislativo concreto, por lo que cualquier impacto real en los ingresos de estos trabajadores dependerá de futuras negociaciones con sindicatos y patronales, así como de la evolución de la economía portuguesa.

