LA INMIGRACION SE METE DE LLENO EN LAS ELECCIONES EUROPEAS

A dos meses de las elecciones europeas, la inmigración se ha convertido en un tema central y controvertido, especialmente con el auge de los partidos de extrema derecha. Países como Francia, Alemania, España, Italia, Grecia y Chipre, que son principales zonas de llegada de migrantes, presentan realidades variadas.

Enfoque de diferentes países europeos

Francia: Ha sido un tema delicado, con legislaciones constantes para reducir los flujos migratorios. En 2022, Francia fue el tercer país de acogida en la UE con 431,000 nuevas llegadas, detrás de Alemania y España. Francia también recibió 167,000 solicitudes de asilo en 2023.

Alemania: Principal destino de migrantes en la UE, con 2 millones de llegadas en 2022 y 334,000 solicitudes de asilo en 2023. Su alta recepción se debe a diásporas establecidas y un mercado laboral favorable. Bajo la presión de la extrema derecha, ha endurecido su política migratoria.

España: Con 1.3 millones de llegadas en 2022, es el segundo país de acogida. En 2023, el número de personas llegadas a las Islas Canarias se triplicó, destacando la provisión de emergencia por el Gobierno español.

Italia: Ha endurecido sus políticas bajo el gobierno de Giorgia Meloni, firmando un acuerdo con Albania para expulsar a rescatados en el mar. A pesar de la retórica antiinmigración, el Gobierno ha prometido permisos de residencia para trabajadores extranjeros.

Grecia y Chipre: Enfrentan desafíos significativos, con Grecia simplificando procedimientos para solicitantes de asilo y ambas naciones lidiando con devoluciones y presión migratoria.

Políticas migratorias y desafíos

La Comisión Europea ha intentado mediar y proponer soluciones comunes, pero las diferencias entre los estados miembros hacen difícil alcanzar un consenso. La reciente reforma del sistema migratorio europeo busca controles más estrictos y un mecanismo de solidaridad obligatorio para los estados bajo presión migratoria.

Conclusión

La inmigración sigue siendo un tema divisorio y crucial en las políticas europeas. Con las elecciones en el horizonte, este asunto no solo moldeará el futuro de la Unión Europea, sino que también reflejará las profundas diferencias en las perspectivas y prioridades de los ciudadanos europeos.